“Yo me atendí con la Machi Rayen, cuando llegué estaba mal físicamente y emocionalmente, mi cuerpo estaba colapsado, mi útero, mi hígado, mis riñones, me sentía además deprimida con una mala relación con mi madre, con mi pareja y como también como madre. Poco a poco con el tratamiento, tomando lawen empecé a sentirme mejor, mi mente más clara, comencé a sanar con mi madre y mi cuerpo mejoró; Al tomar la medicina todos los días me fui sintiendo mejor a sentirme distinta, se comenzó a aclarar todo, comencé a tener una mejor relación con mi madre ella me acompañó en todo el proceso de sanación y ella viajaba de lejos para acompañarme por lo que eso afiató aún más nuestra relación, se calmó mi corazón tenía rabia y por mi vida por las cosas que me tocó vivir y empecé a perdonarme, me calmo la mente y a estar en paz conmigo y dentro de mi.
Ya no soy la misma mujer que llegó a atenderse la primera vez, ahora soy mas responsable, mas humilde, crecí como persona y adquirir cosas buenas, sane mi cuerpo y mi mente y todo mi ser, gracias a la medicina mapuche”.
Marta Jerez Jerez - 35 años, Paine.
Paciente de Machi Rayen Yáñez Queupumil